Dollar General enfrenta una demanda de la Comisión Federal de Comercio (FTC) y 20 estados, incluido Utah, por supuestamente cobrar en caja precios superiores a los exhibidos en estantes y anuncios. Las autoridades sostienen que estas diferencias se repitieron durante años y generaron millones de dólares en cobros indebidos a los consumidores.
Según la demanda, la cadena recibió decenas de miles de quejas de compradores que denunciaron que no se respetaban los precios anunciados. Los demandantes aseguran que la empresa conocía el problema, pero no adoptó medidas suficientes para corregirlo. Entre las pruebas citadas figuran inspecciones estatales y compras encubiertas realizadas por la FTC.
En Utah, el Departamento de Comercio y el fiscal general participan en la acción judicial, que busca detener las presuntas prácticas y obtener restitución para los consumidores, además de sanciones económicas. Las autoridades estatales señalaron que las acusaciones se refieren a un problema recurrente de precios, más allá de errores aislados. Las alegaciones todavía no han sido probadas ante un tribunal.
Dollar General respondió que busca mantener la precisión entre los precios de los estantes y los de caja, aunque reconoció que pueden producirse diferencias ocasionales. La compañía aseguró que ha mejorado sus procedimientos y que defenderá su posición ante la justicia.









